Compasión...


Cuando el alma está un poquito cargada es bueno escribir, al final no importa lo que salga, pero es como si llorara un poco y se alivianara, no siempre el alma se carga por cosas que suceden, a veces solo son molestos recuerdos que estorban el presente, y son necesarias las lagrimas para que los barra, para que se los lleve. Muchos no entienden mis cambios, mis silencios, mis palabras, yo solo puedo sonreír ante ellos... porque se que no van conmigo y que no les volveré a ver igual. Fue bueno encontrar al fin un refugio, encontrar calma... encontrar estabilidad, y es que llevaba tanto tiempo perdida, PERDIDA, es que acaso alguno sabe de este horror? de caminar sin rumbo, de no saber que harás, de desconfiar, de que querer más y no encontrar, PERDIDA, justo esa es la palabras PERDIDA, sin nadie que me tomara de la mano y me dijera:  ¡ven justo por aquí está el camino!, caminé entre multitudes que danzaban y reían, caminé entre gritos y pies que se movían, caminé pero nadie me entendió, como si mi idioma no fuese el mismo español, como si las palabras no les llenaran el corazón, intenté entender, pero más me hundía, llegué a un sitio de perdición... de dolor, todos cubrían sus rostros con mascaras, fue entonces cuando el milagro de la lluvia ocurrio... todos corrían, iban por caminos diferentes, y yo me quedé ahí inmovil, sintiendo el contacto de las gotas con mi piel, las lagrimas se confundían, fluían-Alguien toco mi hombro- y supe que no estaba sola, que mi momento había llegado, una dulce brisa secó mi cuerpo, y sentí dulzura y compasión, me desvanecía, había acabado mi dolor.

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