Cuando miraba sus ojos podía ver la calma que me impartían y justo cuando fijaba su mirada ya no podía sostenerle la mía, sus labios se movían tan delicadamente que me provocaba robarle besos apresurados. La tranquilidad de aquella alma me inquietaba, me movía, me llamaba, lo misterioso de su ser me turbaba. Me hubiese gustado conocerlo en otras circunstancias, tal vez en una tarde de brisas frías, o en una noche de melancolía, mi destino no era hablarle acerca de lo que sentía, pero mis ojos no podían callar lo que mi mente gritaba, acaso no te das cuenta de que te hablo siempre que te veo? mis gestos, mi delicadeza, mis silencios, mi alma, se limita en tu presencia, pero como decirte esto que te pertenece, cuando las palabras están agotadas y no quedan más que pensamientos y acciones que se reprimen.
Cuando miraba sus ojos podía ver la calma que me impartían y justo cuando fijaba su mirada ya no podía sostenerle la mía, sus labios se movían tan delicadamente que me provocaba robarle besos apresurados. La tranquilidad de aquella alma me inquietaba, me movía, me llamaba, lo misterioso de su ser me turbaba. Me hubiese gustado conocerlo en otras circunstancias, tal vez en una tarde de brisas frías, o en una noche de melancolía, mi destino no era hablarle acerca de lo que sentía, pero mis ojos no podían callar lo que mi mente gritaba, acaso no te das cuenta de que te hablo siempre que te veo? mis gestos, mi delicadeza, mis silencios, mi alma, se limita en tu presencia, pero como decirte esto que te pertenece, cuando las palabras están agotadas y no quedan más que pensamientos y acciones que se reprimen.
.gif)
Comentarios
Publicar un comentario