El día que me hiciste pedazos callé, ¿recuerdas las veces que llegabas tarde a casa porque estabas de fiesta con tus socios? dirás que no, yo si...el olor a fulana en tu ropa, los cigarrillos que ya habías "Dejado", lo tosco de tus gestos, tu mirada perdida...
El día que me hiciste pedazos callé, después de tus fiestas me tenías esperando con tus sopas calientes sobre la mesa, sonreías y te sentabas en silencio, sabías que nada estaba bien pero no eras capaz de hacer algo por nosotros, sabías que yo me estaba deshaciendo y no estabas apto para armarme, me ahogaba en el llanto a solas en las noches...y Oh sorpresa!: ¡NO ESTABAS!
Y el día que yo te hice pedazos tampoco dijiste nada: Callaste cuando empacaba la maleta... y mientras me alejaba sentía tu mirada a mi espalda desde la ventana, nada más aterrador que el silencio, nada más aterrador que la nostalgia, nada más peligroso que la soledad que te iba a consumir.

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