Las horas ya no transcurren por si mismas, soy yo quién les da ese significado...
Los días ya no pasan invictos, hay alguna batalla que deba perder...
Los viernes ya no acaban en alcohol, sino en un frasco de leche fría y televisión...
Tu ya no estás en mi cama, pero esta ella, y realmente no me llena solo las expectativas, sino el corazón.

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