Mi propio hilo rojo...


El amor es un sentimiento de unión y de conexión universal
El amor propio es un sentimiento de interés, de perdón, de conexión con el propio espíritu, es una tregua diaria de esto por aquello, pero siempre llevando las riendas de aquello que podría hundirnos hasta el cansancio.
Cuándo me levanté una mañana… me miré al espejo y me vi bella, me hice el desayuno que hace unas semanas quería pero no tenía tiempo; Cuándo dije NO sin miedo a algo aquel día sin tambalear, cuándo saqué la basura emocional que había acumulado y me deshice de los tontos ideales por persona, cuándo aprendí que tengo derecho a llorar si quiero y dónde lo sienta sin tener vergüenza, cuándo llamarme mujer ya no fue un diminutivo, cuándo “correr o pegar como niña” solo aumentaba mis ganas de hacerlo más fuerte y mejor descubrí aquello que llamaban “amor propio”, autoestima, vínculo con uno mismo… era el hilo rojo pero que pendía doble de mis dedos.
Cuándo cambié pero porque quise las comidas que no me hacían bien, cuándo sin presiones decidí salir a correr por mi salud, cuándo el “estas bella” ya no me importaba tanto en los demás como si me lo decía yo misma frente al espejo, cuándo enfrenté los problemas y no los hice a un lado por temor a dar la cara porque victimizarme ya no era lo mío.
Cuándo no dejé que un hombre me tratara menos de lo que sentía que merecía, cuando supe lo que valía, cuándo no amarme se me hizo imposible… supe que esa conexión cósmica con el universo de mi propio ser era necesaria para no dejarme pisotear de nadie.


Comentarios

Publicar un comentario